LOGGING, EL RUNNING ECOSOSTENIBLE
LOGGING, EL RUNNING
ECOSOSTENIBLE
Directamente de Suecia llega la última modalidad de running en la que lo
más importante es llevarte una bolsa y recoger la máxima cantidad de basura del
entorno.
En tu equipación
habitual de running te calzas las deportivas, te vistes con mallas y camiseta,
llevas tu smartphone, reproductor de música o pulsera cuantificadora, pero si
ya practicas o te decides a practicar el plogging tendrás que incluir la bolsa
de basura. Sí, has leído bien, porque en esta nueva modalidad de running no
sólo se sale a correr, también se sale a limpiar de desperdicios las calles o
parajes naturales contribuyendo así a cuidar del medio ambiente. El plogging es, pues, el primer running con conciencia medioambiental.
Procedente de
la fusión del término inglés jogging (‘trotar’)
con la expresión sueca plocka upp, que
significa ‘recoger’, el plogging no oculta sus raíces de origen. Suecia se está
convirtiendo en un laboratorio de modalidades de running que, aunque puedan
resultar extravagantes, acaban conquistando al resto del mundo. En 2016 nacía en Estocolmo esta modalidad
que fusiona el deporte con el respeto al medio ambiente gracias
a la iniciativa de Erik Ahlström. Este
ciudadano, que vivía en un pequeño pueblo del interior, se dio cuenta de la
cantidad de residuos que había en los alrededores de la capital sueca cuando se
mudó allí y decidió ponerle remedio en sus carreras rutinarias. Así comenzó
este deporte en el país escandinavo, cuyo porcentaje de reciclaje es del
99% gracias a un sistema jerárquico que logra reutilizar
prácticamente todos los residuos generados.
El fenómeno ha
ganado tantos adeptos, los ploggers, que el plogging ya se practica en más de 100 países y unas 20.000 personas salen
a correr a limpiar el planeta, según los datos de la página oficial de
esta novedosa disciplina deportiva. El contagio de esta fiebre ecodeportiva ha
llegado hasta Estados Unidos, México, Argentina o Costa Rica y
se ha extendido por diferentes países europeos como Noruega, Finlandia, Francia o Escocia. “A España esta
tendencia llegó hace un año y ha tenido una buena aceptación, sobre todo, por
parte de los diferentes clubes de running”, señala Eduar Reyes Olivares, coordinador de la agrupación Plogging España.
Ya sea en un parque, en el campo, en la costa o en la ciudad, para Eduar
Olivares “el lugar lo determina la necesidad de limpieza que tenga el sitio.
Por lo general se hace una visita previa al emplazamiento y de esta manera
planteamos una estrategia con fecha y hora”.
UNA MODALIDAD DE RUNNING APTA PARA TODOS
Lo bueno del
plogging es que, además de los beneficios conocidos de la práctica del running
tradicional, puede ser practicado por corredores de
diferentes niveles y de todas las edades. Asimismo, añade la posibilidad de intensificar la carrera con otros ejercicios como las sentadillas o
incorporando saltos para recoger los
desperdicios que se encuentran por el camino, tanto a ras de suelo como en
altura. Por este motivo, los expertos coinciden que en una salida de 30 minutos, a un ritmo medio, se pueden llegar a quemar hasta unas 300 Kcal.
Incluso los aficionados de esta
nueva práctica ecodeportiva se animan a compartir sus trucos y técnicas en
las que deben combinar la carrera con la “colecta” de desechos en tramos
de unos 8 Km ó 10 Km. “Al realizar trayectos cortos de manera
ágil y rápida en pequeñas paradas se equipara a las progresiones que se
realizan en un entrenamiento habitual. Al mismo tiempo, ese intervalo de
carrera intensifica la actividad, igual que el hecho de saltar o trepar para
recoger un objeto.” asegura Eduar Olivares de Plogging España.
Nadie escapa a
esta carrera por el medio ambiente y los ploggers se retan continuamente para
demostrar quién recoge más basura en menos tiempo, de hecho, “se hacen pequeñas
competiciones de rapidez y cantidad de basura recolectada por equipo”, indica
Eduar Olivares. Por lo que respecta al tratamiento de los desperdicios
recogidos, Olivares señala que “antes de realizar la actividad se
determina el punto de recogida de basura más cercano y al
final de la carrera se cuantifica la cantidad alcanzada, aunque ésta última se
haga más por un hecho de satisfacción del grupo que por razones logísticas”
concluye Eduar Olivares.
Así pues, el
plogging, más que ser una modalidad de competición, se inclina más por el
entretenimiento y la satisfacción de limpiar la naturaleza o los entornos
urbanos mientras se practica algo de deporte. Y no sólo se aplica al running, el
plogging también se puede practicar sobre una bicicleta o sobre una tabla de
paddle surf, de modo que cada uno marca su propio ritmo. Ahora,
existe algo en lo que todos los ploggers coinciden y es en hacerse la foto de
rigor con el hashtag #Plogging para subirla a redes sociales como Instagram o
Facebook mostrando orgullosos sus bolsas llenas de basura. De este modo se
viraliza el fenómeno y se conciencia de forma lúdica sobre la
importancia de dar un respiro al planeta. Salir a correr nunca
fue un acto tan solidario y beneficioso con el medio ambiente.


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